Coco, la cinta animada que conquistó los premios Oscar 2018

Coco, la cinta animada que conquistó los premios Oscar 2018

Por Rafa Martinez

 

Disney – Pixar trabajo desde el 2014 en la producción de una película que se basa en una tradición milenaria mexicana como lo es El Día de Muertos. La producción comandada por Lee Unkrich hicieron un viaje minucioso por algunas ciudades de México, en donde encontraron muchas cualidades de la idiosincrasia mexicana que se hicieron presentes en la película, así como los paisajes y los detalles como el Xoloitzcuincle o bien como los boleros que están en la plaza central del pueblo.

La historia comienza con el personaje Miguel, un niño de 12 años quien vive con una familia dedicada a la industria del calzado, en donde como buena familia mexicana, viven todos en la casa que dejo de herencia el abuelo y que es gestionada de manera jerárquica por la hermana mayor, con el consentimiento de Coco, quien es la bisabuela, quien es la autoridad de la casa. 

Miguel y su abuela pasan mucho tiempo juntos, pues el niño tiene la responsabilidad de velar por la anciana, y aunque esta última no hable mucho, Miguel le cuenta todo, lo que evidentemente crea un estrecho vínculo entre ellos.

Miguel es seguidor de Ernesto de la Cruz, un artista que hace películas, graba discos y que es una estrella del cine de oro mexicano. Es así como en una covacha oculta, el niño se refugia con una televisión vieja y una guitarra que ha ido adaptando con madera y alambre, que cumple con la misión de emular las notas que de forma autodidacta aprende siguiendo obsesivamente los acordes del ídolo.

Caminando por la plaza central de Santa Cecilia, Miguel lee un cartel donde se busca a un nuevo talento en la Feria del pueblo. Inmediatamente Miguel decide participar, por lo que intenta sacar su guitarra para hacer la prueba, a lo que su familia se niega intensamente, al grado de enfrentarse con su abuela, quien le rompe la guitarra con tal de negarle la participación en el concurso.

Miguel consternado recuerda la tumba del ídolo, Ernesto de la Cruz, en donde yace una guitarra y con tal de cumplir el sueño y presentarse en el concurso, Miguel rompe la ventana de dicho sepulcro y toma el instrumento del ídolo y ahí es cuando comienza la aventura.

La manera en la que Pixar logra llevar esta dimensión mexica de la Muerte, que nos habla de niveles en la siguiente vida y en la que existe esta creencia de “no ser olvidado”; razón por la que se crean las ofrendas en el mundo vivo, para que el 2 de noviembre los muertos regresen y su alma siga en un buen nivel en este umbral del más allá y quienes ya no son recordados, sencillamente van bajando de nivel y desaparecen, así sin más; sin un vínculo hacia el mundo de los vivos. 

Evidentemente en el viaje a este mundo Miguel aprende mucho de su familia, de su herencia y de su gusto por la música y por supuesto descubre un gran secreto de su familia, lo que hace medular vínculo entre él y su bisabuela Coco.

Una película que refleja muy bien idiosincrasias mexicanas, que de una manera lúdica explican tradiciones arraigadas de nuestra cultura como la familia, la comida, las aficiones y la muerte, pero sobre todo nos hace estar conscientes del valor de la trascendencia y de aceptar las habilidades que nos harán felices.

Coco se llevó el Oscar a la Película animada este 2018, sobresalen definitivamente sus efectos que con un perfeccionamiento de técnicas y texturas, llevan a la animación a un terreno de extrema realidad.

Una película bastante sensible y plagada de emociones, una cinta que en los chicos causara muchas preguntas y que en los grandes causa mucha melancolía.

Es casi un hecho que los mexicanos nos identificamos con más de uno de los personajes de esta película ahora ganadora del Oscar.