Este artículo es sobre You, pero es acerca de mí y quizás de ti también

Este artículo es sobre You, pero es acerca de mí y quizás de ti también

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“Lo intento, de veras; pero debo admitir que cada vez es peor vivir con el corazón tan roto. Hay días en los que ya no creo en el amor, ni pido mantener el corazón abierto. Al final me equivoqué contigo. Toda relación nos da duras enseñanzas ¿No? Es su regalo para preparar el día en que alguien, tal vez el correcto aparezca; para de verdad amarnos y para nosotros amarle”. -Joe (You, Netflix)

Este artículo es sobre You, pero es acerca de mí y con un poco de suerte, quizás de ti también. ¿Cuántos de nosotros no hemos pensado o dicho las líneas con las que inicia este texto? Hubo un momento de nuestras vidas en donde si una relación fallaba, dolía pero seguías adelante con la esperanza de que en algún punto del camino esa persona especial apareciera…hasta que un día ese alguien llega a tu vida. Esa persona que pone tu mundo de cabeza y cuya sola presencia puede desestabilizar tu lado racional. Ese alguien por quien harías cualquier cosa. ¡Sí! ¡Cualquier cosa! Lo único que piensas (si es que la palabra pensar puede usarse en estos casos), es estar con esa persona que eventualmente se convierte en una especie de droga, que de primera instancia solo necesitas pequeñas dosis, hasta llegar el día en que su ausencia te ocasiona un vacio angustiante. Lo peor del asunto es que cuando estas a su lado, das lo mejor de ti; sin darte cuenta que la persona a la cual le estas entregando tu alma, saca lo peor de ti. Te hace doblegarte y aceptar cosas que en otro momento no permitirías bajo ningún motivo. Lamentablemente no te das cuenta de ello, hasta que ya es muy tarde. Te percatas de todo esto, el día en que esa persona hace de ti lo que quiere, sin siquiera importarle si te está lastimando. ¿Pero cómo llegaste aquí? ¿Qué pasó con ese primer beso que auguraba un nuevo y feliz inicio en tu vida? ¿Qué pasó con ese abrazo que aún recuerdas como detenía el tiempo? Comienzas a atormentarte al no entender cómo esa persona con la cual podías compartir el silencio y aún así sentirte acompañado, no solo te manipula, sino que a la primera oportunidad de herirte, lo hace sin meditarlo aunque sea por unos segundos. De nada sirvieron las canciones que le dedicaste o todos esos detalles (que bien sabes por conocer la historia de su vida) que solo tu tuviste con ella y que probablemente al paso de los años serás el único que se los haya dado con el corazón en la mano. Más triste es pensar que aunque con dolor tu si la recordarás, pero esa persona a ti te olvidará como algo sin importancia. Ya ni hablar de todas esas promesas que se hicieron en la intimidad de cada momento compartido. Esos sueños, fueron justamente eso…sueños. Ahora solo piensas como Joe…“que cada vez es peor vivir con el corazón tan roto”. Al final me equivoqué contigo, pero más fue el error de confundir esa relación toxica con lo más preciado que pudo pasar en mi existir.
You es una serie que si bien está llevada al extremo, es un buen ejemplo de cómo la obsesión y más aún el no saber cómo lidiar con la asfixiante soledad, nos puede llevar a hacer cosas realmente estúpidas, justificándolas con la palabra amor.
Si has llegado al final de este texto y te preguntas por qué solo hablé un par de líneas de la serie de Netflix, déjame decirte que no te he engañado. Desde el inicio de este artículo te dije que era sobre You, pero acerca de mí y quizás de ti también.

Rockberto Jiménez
@rockbertoj1